El sector fotovoltaico continúa marcando tendencia en el mercado energético español, tanto por su crecimiento sin precedentes como por los nuevos desafíos que enfrenta. Junio ha sido un mes especialmente significativo para el mercado eléctrico nacional, donde la energía solar ha logrado un récord de producción, pero también han surgido retos derivados de la caída en otras renovables y un aumento de la dependencia del gas.
Este contexto afecta a las comunidades autónomas y empresas que también están impulsando avances en la expansión y eficiencia de la energía fotovoltaica. Las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, y la apuesta por el autoconsumo, forman parte de una estrategia que busca estabilidad, sostenibilidad y eficiencia para los próximos años.
Récords de producción y tensiones en el mercado eléctrico español
El pasado mes de junio, la generación de energía solar fotovoltaica alcanzó los 6 TWh, lo que supone un aumento del 20% respecto al mes previo y un nuevo máximo histórico en nuestro país. Aunque este avance constituye la importancia de esta fuente limpia en el mix energético, la caída de otras renovables como la hidráulica y la eólica, con descensos del 55% y 14% respectivamente, ha llevado a un mayor recurso a centrales de ciclo combinado (gas natural), cuya producción creció en torno a un 34%.
El incremento de la demanda eléctrica, provocado por temperaturas inusualmente altas (un 11% superior a mayo), se refleja en el precio medio del mercado mayorista, que subió hasta los 72,60 €/MWh; esto representa un alza del 77% respecto a mayo y ha situado la factura eléctrica de junio como una de las más elevadas del año para las familias.
Las previsiones indican un verano complicado para el mercado eléctrico español: se espera una caída significativa en la producción renovable no solar (hasta un 53% menos) y una demanda aún mayor, impulsada por el calor y la inestabilidad internacional en torno al mercado del gas. Si se cumplen estos pronósticos, la factura eléctrica media podría encarecerse un 24,4% durante el siguiente trimestre.
El autoconsumo y el almacenamiento inteligente, claves para reducir costes
Con esta tendencia de precios en aumento, las soluciones de autoconsumo con almacenamiento inteligente ganan peso. Estos sistemas, que permiten aprovechar las horas de energía más económica y reducir la compra en momentos de máxima demanda, pueden suponer un ahorro anual de hasta 1.083 euros respecto al mercado libre y más de 300 euros frente a la tarifa regulada, especialmente en hogares con perfiles de consumo elevados.
El informe «Energy Sentinel» también destaca el papel de las interconexiones internacionales para estabilizar el sistema eléctrico, resaltando el aumento del 78% en las importaciones energéticas desde Portugal, que han ayudado a aliviar la presión sobre la producción nacional en los últimos meses.
Crecimiento en la Comunitat Valenciana y nuevas plantas emblemáticas
El impulso fotovoltaico también se observa en el ámbito autonómico. La Comunitat Valenciana ha experimentado un crecimiento del 69% en la potencia solar autorizada en el segundo trimestre, sumando 297,7 MW repartidos en 21 proyectos. Este avance rompe con la tendencia a la ralentización en el resto del país y responde a la necesidad de agilizar expedientes para cumplir con los plazos estatales.
La región se posiciona entre las más activas tanto en potencia renovable aprobada como en declaraciones ambientales favorables, con 569,1 MW con visto bueno, solo superada por Castilla-La Mancha, Aragón y Andalucía. Además, hay esfuerzos por incluir sistemas de almacenamiento energético, en los que la Comunitat Valenciana lidera en potencia con autorización ambiental en el segundo trimestre (259,5 MW en dos plantas de baterías).
Por otro lado, en Castilla-La Mancha, Naturgy ha inaugurado una planta fotovoltaica de 50 MW en Ocaña, capaz de suministrar energía a unas 26.000 viviendas y evitar la emisión anual de casi 42.400 toneladas de CO₂. Esta iniciativa refuerza la estrategia de reforzar la red eléctrica regional y contribuir a los objetivos de descarbonización, aprovechando antiguos terrenos mineros para instalar infraestructuras renovables y promover medidas de protección ambiental.
España, con estas instalaciones y otras en desarrollo, continúa consolidándose como uno de los países líderes en fotovoltaica en Europa, solo por detrás de Alemania e Italia en capacidad instalada, y destaca por su dinamismo en proyectos de autoconsumo y almacenamiento.
La inteligencia artificial transforma la gestión de las plantas solares
Uno de los avances más relevantes en la explotación de plantas solares es el uso de la inteligencia artificial (IA) en los procesos de operación y mantenimiento. Gracias a sistemas de aprendizaje automático, las empresas pueden anticipar fallos y optimizar la eficiencia energética mediante el análisis de datos en tiempo real. Esto re reduce los costes de reparación hasta un 40% y prolonga la vida útil de los equipos por la detección temprana de incidencias.
La IA no solo mejora la operación de los paneles y los inversores, sino que también permite gestionar la demanda eléctrica y optimizar el autoconsumo en función de previsiones de producción y consumo. Innovaciones como «Estratego IA» analizan la meteorología, los precios del mercado eléctrico y los patrones de uso para ajustar en cada momento cómo cargar o descargar baterías, maximizando así los beneficios económicos.
Esta tecnología resulta especialmente útil en grandes instalaciones industriales y huertos solares, donde el volumen de datos y la variabilidad de la producción requieren una gestión automática y precisa. Se estima que instrumentos basados en IA pueden reducir la dependencia de la red eléctrica hasta un 20% y mejorar el aprovechamiento de los excedentes generados por las plantas solares.
Innovaciones tecnológicas y récords europeos: hitos recientes
En el campo de la investigación, científicos del Instituto Fraunhofer han logrado celdas solares con eficiencia superior al 40% en interiores usando semiconductores avanzados, abriendo nuevas posibilidades para alimentar sistemas autónomos del Internet de las Cosas (IoT) en lugares cerrados.
Por otro lado, la planta fotovoltaica Francisco Pizarro en Cáceres se mantiene como la más grande de Europa con sus 590 MW de capacidad. A pesar de incidentes recientes como conatos de incendio controlados rápidamente, estas infraestructuras evidencian la capacidad del sector para apostar por la seguridad y la sostenibilidad, proporcionando energía a miles de hogares.
También destaca la iniciativa de la Universidad de Cádiz para instalar una planta solar de 1.710 kWp en el campus de Puerto Real, que cubrirá casi la mitad del consumo eléctrico del centro con fuentes renovables. Este tipo de proyectos reflejan el avance transversal de la fotovoltaica, desde la gran industria hasta instituciones públicas y viviendas particulares.