Inicio » Clima » Refranero meteorológico del mes de septiembre: ‘Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes’

El próximo lunes llega cargado de estrenos: semana, mes, curso y estación. Septiembre abre paso al otoño, un tiempo de contrastes en España donde el calor persiste, la lluvia acecha y la incertidumbre reina.

En septiembre suelen producirse lluvias de gran intensidad, sobre todo en el Mediterráneo, con efectos que en ocasiones son devastadores.

El lunes será un día de inicios: estrenamos semana, mes, curso y también estación climatológica, ya que damos la bienvenida al otoño. Una época de transición en la que los días comienzan a acortarse, las temperaturas poco a poco se suavizan y las primeras lluvias ganan protagonismo en buena parte del país.

No es casualidad que el refranero meteorológico dedique tantos dichos a septiembre, pues refleja muy bien su carácter cambiante. Al igual que el tiempo de este mes, los refranes son variados y a veces contradictorios: hablan de calor tardío, de tormentas repentinas y de las primeras señales de la cosecha y el frío que se avecina. Como vemos, son semanas de grandes contrastes, donde el verano aún se resiste a marcharse, pero el otoño comienza a hacerse notar.

Seca las fuentes…

En numerosas ocasiones septiembre viene a ser una prolongación del verano, una situación que en los últimos años resulta cada vez más frecuente en Espña. De ahí procede la parte del refrán que dice que “seca las fuentes”, ya que durante este mes el estiaje puede intensificarse y la falta de lluvias acentuar los periodos de sequía.

El refranero popular, siempre atento a estas señales de la naturaleza, lo recoge con numerosos dichos: “Por San Miguel mucho calor, gran valor”, reflejando cómo este retorno del calor tardío ha marcado tradicionalmente la vida agrícola y el calendario de las cosechas.

No es raro que septiembre nos sorprenda con episodios de calor intenso, algo que, en el contexto actual del cambio climático, se ha vuelto cada vez más habitual. Estos repuntes térmicos reciben el nombre de “veranillos”, siendo el más conocido el veranillo de San Miguel, a finales de mes.

Algunos refranes que reflejan esto: “Por el veranillo de San Miguel están los frutos como la miel”, “En septiembre a fin de mes, vuelve el calor otra vez”, “El verano de San Miguel faltará muy rara vez” o “Por San Miguel, gran calor, será de mucho valor”.

      Se trata de breves períodos en los que las temperaturas vuelven a subir tras un inicio más fresco del mes, recordándonos que el verano aún no se despide del todo. Eso sí, por las noches ya es más habitual que refresque y toque sacar una chaqueta (“Por San Gil, enciende tu candil”).

        … o se lleva los puentes

        Sin duda, el conocido refrán que dice aquello de “Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes” describe a la perfección el carácter tan irregular de este período. Es un mes extremo en lo que respecta a la pluviometría: puede prolongarse la sequía estival, o en cambio, descargar fuertes aguaceros.

        En esta época es habitual que se formen tormentas muy intensas y organizadas, capaces de descargar grandes diluvios.

        En gran parte de la vertiente mediterránea, septiembre suele figurar entre los periodos más lluviosos del año, con precipitaciones muy desiguales y, en ocasiones, extremadamente intensas y de consecuencias catastróficas. En esta época del año comienzan a producirse los primeros descuelgues de aire frío de cierta entidad, ya sea en forma de vaguada o de una DANA.

        El refranero remarca la llegada y la intensidad de las lluvias de septiembre: “Agosto seca los montes y septiembre se lleva los puentes”, “Si en septiembre ves llover, otoño seguro es”, “En septiembre, truenos”, “Septiembre, o los ríos llena o el agua escasea”, “El otoño verdadero, por San Miguel el primer agua”.

          Estas situaciones favorecen la aparición de fuertes tormentas acompañadas de granizo, y en las comunidades del Mediterráneo no es raro que se registren los primeros aguaceros locales de gran intensidad. Estos episodios pueden arrasar todo a su paso y provocar súbitas crecidas en ramblas y ríos, lo que da sentido al refrán de que “septiembre se lleva los puentes”.